Cuentos
La versatilidad de las cosas
Había una vez un cuento. Brillaba con un final sorprendente. Nuestra memoria lectora lo recuerda, lo busca, pero no lo encuentra. Hemos proseguido luego nuestra extensa vida lectora, siempre con el mismo afán: encontrar eso que alguna vez nos conmovió, esa perla, ese aleph que es y en el que descansan todas las historias. Fabiana Galceran lo ha encontrado. Palabra de honor. Cada uno de sus relatos lo atestiguan.
Una mujer a la que se indica una cura con plantas exóticas. Otra que habita una casona solitaria súbitamente invadida. Un marchand que descubre a un artista genial e insensible. Una inquietante caja china. Puede ser en la oscuridad de la selva, o en el medio del corazón de la ciudad, cada cuento se abre como la flor al misterio de su perfume y nosotros, trastocadas abejas lectoras, vamos a su encuentro con aquel mismo entusiasmo volador.
«Se trata de cuentos actuales. Se trata de cuentos antiguos. Lo uno en lo otro. Lo otro en uno.» — Mariano Ducros
Palabras de Fabiana
Una serie de cuentos que surgieron a través de sueños y situaciones de la vida cotidiana. Siempre sostengo que si las historias llegan a mí es porque las estoy esperando; es un poco como decía Cortázar, soy una especie de médium que las recibe. Y cuando una idea persiste en tu mente durante algún tiempo, es porque hay algo allí que merece ser contado. Es en ese punto donde la técnica comienza a cobrar forma: la elección del narrador, el estilo, y todo lo demás se fusiona en la creación literaria.
Después de seleccionar los cuentos que compondrían el libro, encontré importante buscar similitudes entre ellos para hallar un hilo conductor. Los agrupé en diferentes segmentos según afinidades temáticas o el tratamiento de las voces y el lenguaje.
Me fascina el proceso de investigación sobre diversas culturas, como se refleja en «La caja china», en «Crónica de un joven entomólogo», o en «El umbral». Explorar el misterio que alberga una casona solitaria en «Como ella», o cómo una mujer desesperada encuentra una cura para su ineludible tristeza, sin considerar los posibles «Efectos secundarios»; la duda de un marchand entre seguir un impulso que lo conduciría a la fama a expensas de una elección irreversible, como en «Ochoa», o la forma que toma el destino en un cruce de caminos, como en «Encrucijada».
Espero sinceramente que estos cuentos te cautiven y que encuentres disfrute en su lectura. — Fabiana
Dónde conseguirlo
También en Yenny — El Ateneo y en tu librería favorita.